lunes, 19 de octubre de 2015


China a nuestra manera


PEKÍN

No podía faltar en nuestros viajes uno de los destinos más grandes que existen. Grande por tamaño y grande por grandioso. Siglos de historia, origen de culturas y civilización, un pueblo ingenioso y una naturaleza portentosa e irresistible..... como no acudir a la llamada!

Empezamos el viaje por Pekín. Nuestro vuelo con KLM llega a las 9:55 de la mañana,  un horario estupendo para aprovechar el día a tope. Sin más demora cambiamos un poco de dinero y tomamos el metro hasta nuestro hotel en el centro. El metro es el medio de transporte más adecuado en Pekín, es barato, llega a todos los puntos de interés y permite sortear los atascos. Recomiendo el hotel Days Inn Ciudad Prohibida, al lado de la Ciudad Prohibida y la Plaza de Tianamen. 

Esa misma tarde después de un breve descanso visitamos el Templo del Cielo, un enorme recinto amurallado al que accedemos por la puerta Este, para encontrarnos tras un Largo pasillo con la Sala de Oración para las buenas cosechas. Este impresionante edificio es uno de los símbolos de la ciudad.


El día después visitamos el Palacio de Verano, a la orilla del Lago artificial Kunming en un paraje que en su momento debió ser paradisíaco y fresco y que hoy en día no escapa de la tremenda contaminación que hay casi siempre en el cielo de Pekín. En el Palacio de Verano, destacan las refinadas pinturas que decoran los techos, galerías y el largo pasillo de 700 metros que baja hasta el Lago.




















El tercer día visitamos la Gran Muralla en su sección de Jingsalin que recorremos emocionados durante 3 horas de marcha su tortuoso recorrido. Para llegar hasta este punto de la muralla es necesario contratar una excursión ya que el lugar se encuentra alejado unos 180 kms de la ciudad.







Por la tarde visitamos la Ciudad Olímpica, a todo color, con su iluminación nocturna dónde destaca el diseño atrevido y vanguardista del estadio de atletismo conocido como el Nido. De noche se convierte en un espectáculo colorido y animado.

Para cenar nos pasamos por Nanluogu Xiang, un barrio joven y marchoso en un hutong, con bares y restaurantes encantadores y muuuucha marcha.


La Ciudad Prohibida y la plaza Tiannamen nos esperan al cuarto día. La sensación es grandiosa en ambos lugares por su amplitud y su tamaño.

Al entrar por la puerta de acceso a los recintos residencia del Emperador, nos invade la emoción imaginándonos todos los episodios históricos que han tenido lugar allí, sus grandezas y sus miserias.


En la plaza Tiannamen existe un aparato de seguridad exagerado que nos transporta a los oscuros momentos de la época comunista.

La plaza esta acordonada por todos los lados y es necesario pasar por escaner, cacheo, revisión de bolsos y mochilas y hasta de presentación de pasaporte para entrar en ella.

 Después de subirnos al a colina del parque Jinghan, desde donde se divisa una preciosa panorámica de la Ciudad Prohibida, pasamos el resto de la tarde en el barrio de Qianmen. Se trata de un hutong con algunas calles restauradas y peatonales donde existen una multitud de restaurantes y comercios con mucho ambiente y donde aprovechamos para reponer fuerzas en uno de sus restaurantes típicos. Lilian especializado en cocina de Sichuan.

El último día después de ver a primera hora la momia de Mao, recorrimos el parque Benhai y la zona de los Lagos, las Torres del Tambor y La Campana y por último el Templo de los Lamas. Pekín tiene mucho que ver y hacer, bien merece mínimo los 5 días que estuvimos.

La tarde la pasamos en Sanlitum un barrio fashion con un centro comercial moderno, joven y elegante sin demasiadas pretensiones. Cenamos en el restaurante The Orient Kitchen en el nº4 builging 19 de south sanlitum street, una experiencia muy recomendable por ser cocina china pero más acorde a gustos europeos.

miércoles, 15 de abril de 2015

Bahia Halong


..Y llegó el gran momento de visitar la Bahía de Halong! Estábamos realmente expectantes e ilusionados por ver esta maravilla natural que según la tradición en Vietnam, es la bahía de los descendientes del Dragón!! Una más de las leyendas e historias que siempre acompañan los paisajes naturales en Asia: Bahía Halong está compuesto de 2000 islotes de roca kárstica a lo largo de 120 kms de costa. Es uno de los escenarios de la naturaleza más impresionantes que existen.

Contratamos un crucero de dos días a un precio razonable, lo que supone mínimo 90 dólares por día por persona con alojamiento y pensión completa. La realidad es que solo pasas un día y medio de navegación, una noche a bordo y regresas a tierra firme a eso de las 12.

Se queda un poco corto la verdad, nosotros además perdimos toda la mañana del segundo día por la alerta que provocó el Tifón Hayan en Octubre de 2013 por lo que si podéis evitar esta temporada mejor; tuvimos que regresar antes de tiempo por desgracia. No obstante, es un imprescindible en Vietnam.

Juzgad por vosotros mismos viendo estas fotos.